Escrito por ARTEMISA.
Cuando mis ojos ya estaban secos, como aquel cristal.......De repente, un "humillo" grisaceo comenzó a salir desde la bola al exterior.
Un dia......Al principio de mi iniciación en estas "lides", cuando aún era todavía una niña......Reunida con aquellos que me estaban enseñando, en una extraña y vieja casa de más de 300 metros del casco antiguo de la ciudad, vi algo sorprendente y extraño que, en inicio, me inquietó y me sorprendió tremendamente.
Yo estaba allí, en compañía de seis personas más (siete contando conmigo). Gabriel (mi maestro), un matrimonio amigo, Cristina y algunos invitados más.
Todos ellos hacía años que practicaban la videncia. Unos, a través de blancas paredes. Otros gracias a fotografías o el humo de un puro. Y otros, como Cristina, a través de una bola de cristal. Cada uno de ellos, utilizaba su canalizador convenientemente.
Cristina, era la maestra aquella noche y yo, en mi vida pude imaginar ver nada, a través de aquel pedazo de cristal perfectamente redondo y pulido. Para mí esa vivencia, en aquellos días, tan solo era propio de las películas de Hadas y de Gnomos.
Pero lo cierto fue que tras unas horas de exausta meditación, concentración y de diversos intentos, pasadas ya las 12h. de la noche (la hora de las brujas).......Cuando mis ojos ya no podían ni tan siquiera pestañear........Cuando mis ojos ya estaban secos, como aquel cristal.......De repente, un "humillo" grisaceo comenzó a salir desde la bola al exterior.
Súbitamente, la perfecta forma de la esfera desapareció para quedar envuelta en ese gris y etéreo humo que, poco a poco, también se fue diluyendo en la oscuridad de la habitación, dejando paso a una extraña figura de color amarillo luminoso. Desde su interior, luchaba con vehemencia por salir de allí dentro, golpeando un contorno de la esfera, invisible a nuestros ya cansados ojos. Sin descanso y lentamente, dio paso a otra nueva imagen.
En esta ocasión, una luminosa escalera de mano, de color verde neón, nacía desde el interior de la bola, saliendo con fuerza y decisión hasta el exterior, para perderse en la nada.
Después de ello, aparecieron un sin fin de brillantes monedas que rebosaban de un saco que parecía estar descansando en el sobre de la mesa en donde se hallaba la mágica esfera.
Pero fue la última escena la que, verdaderamente, me sobrecogió.
De pronto, la oscuridad de la sala comenzó a perderse y una imagen de la cara Jesús (una copia del sudario que estaba colgada en la pared, sobre la esfera), iluminó la estancia.
Todo ello sucedió entre un bombardeo de pequeñas lucecitas y casi imperceptibles chispas. La concentración de energía durante aquellos momentos fue tan grande que, los más duchos en el tema, se asustaron y decidieron cortar la sesión encendiendo la luz.
Yo, como aún no sabía lo que me estaba pasando, ni lo que me podía estar jugando.......no sentí nada más que, una tremenda paz.
Cuando después de ello debatimos entre nosotros e intercambiamos nuestras experiencias durante la hora que duró el experimento, a oscuras y en silencio, resultó que, a excepción de dos personas, el resto, todos habíamos visto y sentido prácticamente lo mismo. Pero lo curioso del caso fue que, a lo largo de dicha sesión, nuestras peticiones (escritas y depositadas al pie de la bola), no se parecían en nada.
Quién tuvo la fuerza necesaria para condicionarnos a casi todos a ver y sentir lo mismo?.
De haber sido algún tipo de "sugestión colectiva", hubiésemos tenido que hablar e intentar convercernos los unos a los otros.......Sin embargo, hasta el final de la sesión, las peticiones fueron secretas.
Fue real o.......Qué fue lo que pasó?.
Extraido de Artemisaforo-6/2007. Subforo "Esotérico-Ocultista".